
Yo comencé a conocer Facebook y Twitter antes de la
aparición de mi primer libro —al menos—, esa era la recomendación del mismo
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Confieso que como ermitaño
de la escritura —como yo me denomino—; jamás me interesé en las redes
sociales. Chatear para mí era una verdadera pérdida de tiempo. Mi círculo de
personas era bastante privado y diría que… hasta reducido. Solo me dedicaba a
utilizar eficientemente el mi correo electrónico.
Siguiendo...